Dean Archer Stories: The Missing Detective nació de un viejo proyecto de animación y terminó convirtiéndose en el primer videojuego desarrollado en solitario por Nacho Grela. Tras su lanzamiento en Steam, el creador ya trabaja en un segundo caso mucho más ambicioso desarrollado con Unreal Engine y Blender.
Hay proyectos que empiezan con un estudio, un equipo y un plan de producción. Otros nacen simplemente de una idea que alguien se niega a abandonar.
Ese es el caso de Dean Archer Stories: The Missing Detective, una aventura de misterio y detectives desarrollada en solitario por Nacho Grela bajo Sneaky Peek, que debutó en Steam el 19 de agosto de 2026 a un precio de apenas USD 0,99.
Según contó su creador a Checkpoint, el juego ya ronda las 500 copias vendidas, una cifra que superó ampliamente sus propias expectativas para un primer proyecto independiente.

De una animación abandonada a un videojuego
Dean Archer no nació originalmente como protagonista de un videojuego.
Nacho había creado al detective años atrás como personaje para una animación inspirada por su afición a las historias de misterio y detectives. Entre sus influencias aparecen desde Maniac Mansion y los primeros Resident Evil hasta propuestas como Return of the Obra Dinn, The Painscreek Killings y The Roottrees Are Dead.
A esa lista se suman dos referencias fundamentales: Detective Conan, que lo llevó a imaginar todo un universo alrededor del personaje, y Sherlock Holmes, una de sus grandes influencias dentro del género detectivesco a través de las novelas y sus distintas adaptaciones en cine y televisión.
Incluso el nombre del protagonista esconde dos pequeños homenajes personales: “Dean” viene de Dean Winchester, de Supernatural, mientras que “Archer” nació como una referencia a Green Arrow, uno de sus personajes favoritos de DC.
El problema era la escala: producir una animación completa en solitario requería demasiado tiempo y el proyecto terminó quedando guardado.
Con nuevas herramientas de inteligencia artificial a su alcance, años después encontró una forma diferente de recuperar esa idea.

Un juego creado en aproximadamente tres meses
El desarrollo del primer caso tomó alrededor de tres meses.
En The Missing Detective, el jugador llega a la oficina del detective privado Dean Archer para una entrevista, pero Archer nunca aparece. La puerta está cerrada, hay una nota en la máquina de escribir y el escenario comienza a transformarse en una investigación.
La propuesta combina aventura point & click, puzzles ambientales y de lógica, búsqueda de pistas y un cuaderno integrado para organizar evidencias. Steam lo presenta como el primer caso de una antología ambientada dentro del universo de Dean Archer.
El juego está disponible en español e inglés y actualmente cuenta con versión para Windows.
La IA como herramienta para poder desarrollar solo
Nacho explica que una de las claves que le permitió finalmente convertir su idea en un videojuego fue la aparición de herramientas de IA.
Durante el desarrollo utilizó principalmente Claude para programación y organización de ideas, mientras que ChatGPT fue utilizado como apoyo para generar imágenes y diseñar escenarios.
La propia página de Steam declara además el uso de contenido generado mediante IA en diferentes partes de la producción: arte y sprites posteriormente editados, parte de la cinemática de introducción, algunos efectos de sonido y asistencia de modelos de lenguaje para programación. El contenido no se genera durante la partida, sino que está previamente producido e integrado en el juego.
Para alguien que había experimentado años atrás con Flash y ActionScript pero que nunca se había considerado programador, estas herramientas terminaron siendo el puente necesario para concretar el proyecto.

Hacer el juego fue solo la mitad del trabajo
El desarrollo tampoco terminó cuando el juego estuvo listo.
Nacho cuenta que preparar todo para Steam le llevó aproximadamente otro mes. Aunque publicar un juego en la plataforma no requiere un proceso especialmente complejo —incluido el pago inicial de USD 100— existen diferentes instancias de revisión que pueden tomar varios días cada una.
Pero el desafío más grande llegó después: conseguir que alguien supiera que el juego existía.
Sin experiencia previa en marketing de videojuegos, comenzó a publicar videos en TikTok e Instagram, compartir el proyecto en Threads y X y participar en grupos de Facebook relacionados con aventuras gráficas, misterios y juegos de detectives.
Algunas publicaciones comenzaron a ganar alcance y las ventas fueron llegando poco a poco.
Para su creador, acercarse a las 500 copias terminó siendo mucho más de lo que esperaba inicialmente.
Por qué cuesta solamente USD 0,99
Otro elemento llamativo de Dean Archer Stories es su precio.
El juego se vende actualmente por USD 0,99 en Steam, una decisión deliberada de su creador y no simplemente una estrategia de descuento.
Nacho explica que el objetivo de este primer caso nunca fue maximizar los ingresos, sino conseguir que más personas pudieran probar aquello en lo que había trabajado.
Su filosofía fue sencilla: prefería escuchar que el juego podría haber costado más antes que perder jugadores porque consideraran demasiado alto el precio de entrada.
El Caso 2 dará el salto al 3D
Mientras el primer título continúa encontrando jugadores, Nacho ya está trabajando en Dean Archer Caso 2.
Y la escala será considerablemente mayor.
El nuevo proyecto abandona el enfoque principalmente 2D del primer episodio para dar el salto al 3D utilizando Unreal Engine y Blender.
El cambio implica aprender un pipeline completamente nuevo y un desarrollo considerablemente más complejo. Para esta segunda etapa, nuevamente está utilizando herramientas de IA como apoyo junto a Claude y GPT.
Todavía no hay una fecha de lanzamiento anunciada para el Caso 2, pero la intención es transformar lo aprendido con The Missing Detective en un proyecto mucho más ambicioso.
Lo que comenzó como un personaje creado para una animación que nunca llegó a concretarse terminó así convertido en una saga de videojuegos que recién está dando sus primeros pasos.




