El 15 de agosto de 2026, medios como ABC News reportaron que el gobierno de Japón creó un grupo de trabajo parlamentario para analizar la regulación del mercado de cartas coleccionables, incluidas Pokémon y Yu-Gi-Oh!, en respuesta al alza de precios, la reventa especulativa y delitos asociados.
Qué impulsa la medida
El interés por cartas japonesas disparó el valor de productos nuevos y vintage: en Tokio, una carta Pikachu de la primera expansión se vendió por unos 10 millones de yenes (cerca de USD 89.000) en Hareruya2, y en 2026 un Pikachu Illustrator calificado 10 alcanzó USD 22,6 millones en una subasta. Abogados y comerciantes citados señalan riesgos de fraude, falsificaciones y uso del mercado para transferencias ilícitas.
Respuesta de la industria
El presidente del grupo, Kihara Seiji, advirtió que no se deben endurecer normas hasta destruir el mercado. The Pokémon Company ya usa loterías con identificación oficial para algunos lanzamientos, y la propuesta apunta a autenticación, detección de falsos y cooperación internacional más que a prohibiciones totales.
Qué esperar coleccionistas
La discusión está en etapa inicial: no hay ley aprobada, pero la presión política podría traducirse en reglas de reventa, verificación de identidad o estándares de autenticación que afecten tanto a tiendas físicas en Japón como a compradores internacionales.




