Después de 12 años sin una entrega propiamente dicha, Castlevania: Belmont's Curse ya está disponible desde este 15 de octubre. Evil Empire y Konami recuperan la exploración 2D de la serie con controles ultrarresponsivos, un mapa no lineal y una nueva Belmont al frente de la cacería.

Historia y contexto
La aventura continúa después de Castlevania 3: Dracula's Curse y presenta a Rose Belmont, hija de Trevor Belmont y Sypha Belnades. Rose llega junto con su padre a las ruinas del París del siglo XV para investigar el avance de las fuerzas oscuras. Cuando Trevor parte por su cuenta, ella debe explorar la ciudad y enfrentarse a sus monstruos.
El escenario aprovecha ese regreso histórico sin depender exclusivamente de la nostalgia. Los fantasmas dispersos por París relatan historias y ofrecen pistas sobre el camino a seguir, integrando la orientación al mundo en lugar de recurrir a flechas o marcadores tradicionales.

Gameplay
Belmont's Curse toma la respuesta inmediata de los controles de Dead Cells y la adapta a las bases de Castlevania. Rose dispone desde el comienzo de deslizamiento por el suelo y salto en paredes, mientras que la Vampire Killer funciona tanto para pelear como para moverse: permite balancearse sobre precipicios, engancharse a enemigos y acortar distancias durante el combate.
La navegación resulta intuitiva incluso con un mapa no lineal y sin waypoints. El movimiento tiene ritmo, precisión y una versatilidad que convierte cada desplazamiento en parte de la acción. The Fallen, el primer jefe propiamente dicho, sirve como una de las pruebas iniciales para este sistema ágil.
La variedad también llega mediante siete armamentos únicos, cada uno con cuatro versiones, y el sistema de Arcana Cards. Estas cartas conceden poderes mágicos que consumen maná, pero cambiarlas obliga a pausar y recorrer un menú. Esa interrupción choca con la velocidad general, mientras que los tres espacios de equipo restringen las combinaciones posibles. Hay progresión por niveles, aunque se dejaron de lado varios de los componentes RPG más minuciosos de entregas anteriores.
Rose empieza con tres pociones de salud y puede acumular más. Los enemigos también dejan caer comida curativa, aunque lo hacen con poca frecuencia, por lo que administrar la recuperación sigue siendo importante durante la exploración.

Gráficos y audio
La presentación 2.5D hiperstilizada es uno de los grandes puntos del juego. París luce impactante y comparte una identidad visual reconocible con Castlevania: Nocturne, aunque el resultado se aparta de la estética tradicional de varias entregas de la saga. Ese contraste le da personalidad propia sin borrar sus raíces.
Veredicto
Castlevania: Belmont's Curse es un regreso sobresaliente. La movilidad con la Vampire Killer, los controles precisos y una exploración que confía en la observación sostienen un Metroidvania dinámico y seguro de sí mismo. El menú necesario para cambiar Arcana Cards y la limitación de espacios de equipo son fricciones concretas, pero no alcanzan a opacar una entrega que entiende qué hace especial a Castlevania y sabe acelerarlo sin perder su identidad.
Rose Belmont debuta con una aventura que se siente clásica y moderna al mismo tiempo. No es completamente perfecta, pero queda lo suficientemente cerca como para justificar una nota de 9.0.








